Recuperar una deuda de más de tres años parecía una causa perdida. El cliente deudor atravesaba problemas de flujo de efectivo, la relación comercial estaba en riesgo y cada mes que pasaba reducía las probabilidades de cobro. Litografía D’Ortega — una empresa de la industria litográfica con años de relación comercial con su cliente — necesitaba un servicio de cobranza confiable que lograra recuperar el pago sin destruir el vínculo