No toda cuenta vencida cumple los requisitos para que una deuda sea incobrable ante la autoridad fiscal. Es uno de los errores más costosos que cometen las empresas mexicanas: dan por perdida una cuenta — y la deducen — sin cumplir los criterios legales que exige el SAT, o al revés, siguen esperando a cobrar una deuda que ya califica como incobrable y que podrían estar deduciendo desde hace meses.